Hombre con HIV viola a su hija y se suicida
Un portador de HIV que fue condenado por violar en reiteradas oportunidades a su propia hija menor de edad, y que ya registraba antecedentes por homicidio, se suicidó en una cárcel de máxima seguridad de Rawson, en Chubut, donde había sido trasladado, según informaron fuentes judiciales a Infobae.com.
Se trata de Víctor Ismael Sánchez, quien tenía condena firme a 15 años de prisión ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz, por el delito de "lesiones en concurso con abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado -por haber sido cometido en contra de su hija y con conocimiento de ser portador de una enfermedad de transmisión sexual (HIV)- reiterado en un número indeterminado de oportunidades ".
Según se conoció hoy en tribunales, el condenado había sido trasladado recientemente por orden de la Cámara de Caleta Olivia a un penal de máxima seguridad en Rawson, donde se suicidó al cortarse el cuello con un vidrio que fue encontrado junto a el en su celda, de acuerdo a las fuentes consultadas.
Cuando fue condenado, su defensor oficial, sin negar los hechos ocurridos, apeló la pena impuesta en su momento por la Cámara, y sostuvo que no se tomó en cuenta como atenuante "la poca posibilidad de vida" que tenía el acusado dado que era portador de HIV positivo".
Pero el Tribunal Superior al analizar la apelación, fue categórico al respecto y rechazó duramente los argumentos de la defensa.
"Las razones humanitarias por las que recurre el defensor del condenado, no fueron tenidas en cuenta por aquel cuando abusó de su hija, conociendo el grave peligro de contagio de la enfermedad que padecía", sostuvo el tribunal en un fallo al que tuvo acceso Infobae.com.
Los hechos, según el fallo, ocurrieron entre septiembre y octubre de 2004, cuando en reiteradas oportunidades Sánchez violó a su hija, que en aquel momento tenía 13 años, "a sabiendas de ser portador de enfermedades de transmisión sexual, cometidos en el interior del domicilio familiar" en la localidad santacruceña de Pico Truncado.
Las pruebas relevantes para dictar la condena fueron el testimonio de la chica quien relató los abusos a los que era sometida, los informe médicos y exámenes que acreditan que el hombre era portador de SIDA desde mucho antes de someter a su hija y que conocía su estado, según el mismo lo admitió. Además de portador de HIV tenía Tuberculosis, según el fallo.
Al confirmarse la condena, el Tribunal sostuvo que "en función de que el HIV-SIDA -del que resulta portador Víctor Ismael SÁNCHEZ- es una enfermedad pasible de ser transmitida sexualmente, tal circunstancia constituye una de las agravantes del abuso sexual" que establece el Código Penal.



